CALEIDOSCOPIO
EL BLOG DE LOS ALUMN@S DE ESTHER
lunes, 5 de septiembre de 2022
miércoles, 26 de agosto de 2020
sábado, 1 de agosto de 2020
domingo, 3 de febrero de 2019
Gitanas con clase, gitanas en clase
El pasado martes, tuvimos la oportunidad de volver a contar con la presencia de Séfora Vargas en nuestro centro, dentro del Programa de Igualdad e Integración que llevo a cabo titulado "Gitanas con clase, gitanas en clase", con el que se pretende contribuir a evitar el abandono escolar de las adolescentes gitanas, quienes a muy temprana edad dejan los estudios para casarse.
Séfora es un ejemplo de mujer por su valentía y su tesón, cuya vida animo a todos y todas a seguir a través de las redes.
Séfora es un ejemplo de mujer por su valentía y su tesón, cuya vida animo a todos y todas a seguir a través de las redes.
jueves, 19 de junio de 2014
sábado, 22 de febrero de 2014
MUERTE DE ANTONIO MACHADO
LA CLASE DE HOY
La clase de hoy la
dedicaremos a don Antonio Machado Ruiz, pues un 22 de febrero, como
el de hoy, hace 75 años, murió nuestro querido escritor en
Collioure (Francia).
Ya hemos estudiado la
vida y obra de este insigne escritor sevillano, hoy nos toca hablar
de su muerte. Antonio Machado se murió de pena. Así al menos lo
afirman los biógrafos del poeta. El miedo, la pobreza, las
interminables esperas en la frontera, el frío, el fracaso, la
nostalgia, la soledad... —nos
dicen—, van a precipitar su prematura muerte. La
separación de su hermano Manuel durante la guerra y luego el
tremendo sinsabor de saber que su hermano, tan inseparable camarada
de empresas literarias y teatrales, se ha convertido ahora en
importante valedor de esa España que empuja a él y su otra familia
al exilio. Las preocupaciones por su madre anciana y por sus sobrinas
—hijas de su hemano José—, a las que quería como un padre y de
las que no se tenía noticia. La irremediable pérdida de Guiomar, su
gran amor otoñal, cuyo recuerdo le acompañará durante todo el
exilio interior y exterior, hasta las mismas puertas de la muerte.
Todas estos sucesos —nos
repiten—, agotarán moralmente al poeta y acortarán una
vida, que no llegará a la edad de jubilación.
Sin embargo, olvidan
añadir que el poeta padeció y murió de una enfermedad pulmonar
crónica, derivada en gran parte de su incansable hábito de fumar.
Tal enfermedad menoscabó de forma definitiva su resistencia ante las
adversidades y añadió un suplemento de dolor a sus últimos años.
Y es que Machado era un
empedernido fumador, y probablemente también un adicto al café
(algunos testigos refieren que tomaba hasta 6 o 7 tazas diarias).
Como anécdota se cuenta que Machado impartía sus clases fumando
incesantemente y que sus ropas, frecuentemente llenas de ceniza, le
granjearon el apodo entre sus alumnos de «La Cenicienta».
Curiosamente, las
enfermedades pulmonares, y principalmente la tuberculosis, golpearon
muy de cerca el entorno familiar de Machado. En efecto, su padre,
Demófilo, falleció en 1893 a los 47 años de una tuberculosis,
dejando a la familia en una difícil situación económica. También
su única hermana, Cipriana, moriría en 1900 en Madrid a los 14 años
de una neumonía. Pero es sin duda la muerte por tuberculosis de su
mujer Leonor, acaecida en Soria en 1912, con apenas 18 años
cumplidos, la que marca de manera decisiva y trágica la vida del
poeta. A pesar de la amargura por la pérdida, en una carta dirigida
a su madre, el poeta le escribe que goza de buena salud. Sin embargo,
más tarde confesará que llegó a tal su desesperación que intentó
contagiarse de la enfermedad de su mujer para morir con ella.
Pero habrían de pasar
muchos años, en concreto veintisiete, hasta que llegara la hora de
su último viaje.
Quizás queráis saber,
cómo fueron esos últimos días de su vida...
Sus últimos momentos
fueron relatados por hermano José, compañero en su exilio, en un
cuaderno de notas que escribió, ya en Chile, para sus hijas y para
su hermano Manuel, que como hemos dicho, se había quedado en España.
Se trata de un cuaderno poco conocido y apenas difundido, y que
nosotros queremos citar.
Pero, antes de
adentrarnos en este testimonio, recordemos algunos datos importantes
para entender la profundidad del sentimiento de pérdida y
abatimiento del poeta sevillano.
Cuando estalló la
Guerra Civil el 18 de julio de 1936, a diferencia de lo que habían
hecho Azorín, Pío Baroja, José Ortega y Gasset, Juan Ramón
Jiménez, Ramón Gómez de la Serna o Pedro Salinas, entre otros
intelectuales, Antonio Machado decidió no marcharse de España.
Prefirió permanecer en el domicilio familiar de Madrid como gesto de
apoyo a la causa republicana.
Sin embargo, ante el
fusilamiento de Federico García Lorca a manos de los franquistas, en
Granada en agosto de 1936, sus amigos León Felipe y Rafael Alberti
se presentaron en su casa para rogarle que se marchara a Valencia,
antes de que comenzaran los bombardeos y el asedio sobre la capital.
De entrada se negó y
fue necesaria una segunda visita para convencerle. Finalmente el 24
de noviembre dejó Madrid por Valencia, donde permaneció con su
familia (su madre, el hermano José Machado y su mujer Matea
Monedero) hasta finales de abril de 1938, fecha en que fue evacuado
de nuevo, este vez a Barcelona, conjuntamente con el gobierno de la
República.
Primero se alojó en el
hotel Majestic del Paseo de Gracia de Barcelona, convertido en
residencia de invitados y corresponsales extranjeros, pero pronto se
trasladó con su familia a la Torre Castanyer, un palacete incautado
al vizconde de Güell que, aunque contaba con amplio jardín,
presentaba problemas de calefacción y suministro eléctrico como la
mayoría de la ciudad en aquellos momentos. Durante los once meses de
difícil estancia en Barcelona, nunca salió de allí, de lo cual se
deduce su delicado estado de salud y de ánimo.
El domingo 22 de enero
de 1939, a les tres de la madrugada, Machado y los suyos tuvieron que
abandonar Barcelona y definitivamente España, en dirección a la
frontera francesa, igual que todos los mandatarios republicanos, en
una comitiva de coches y ambulancias formada por el poeta, su madre,
su hermano José y la mujer de éste. Se unió a ellos la familia
Xirau Palau. Fueron por la carretera litoral hasta Malgrat y, al
amanecer del lunes 23 de enero, atravesaron la ciudad de Girona,
repleta de evacuados, bajo los bombardeos franquistas. Se alojaron en
la masía Can Santamaria, en Raset. Allí se les unió una segunda
comitiva integrada por el pedagogo Joan Roura Parella, el doctor
Emili Mira, el lingüista Tomás Navarro Tomás, el médico Joaquim
Trias i Pujol, el periodista Corpus Barga, el astrónomo Pedro
Carrasco, el naturalista Enrique Rioja, el neurólogo José Miguel
Sacristán y el geólogo José Royo Gómez, algunos con sus familias.
Como se ve, todos intelectuales de reconocido prestigio que se vieron
obligados a huir.
Debido a la creciente
inseguridad de las carreteras y al cierre de la frontera mantenido
por las autoridades francesas, estuvieron cuatro días retenidos. En
ese tiempo, Royo Gómez tomó, en el patio de la casa, la última
foto en vida de un Machado envejecido, demacrado, visiblemente
abatido.
Tras recibir la noticia
de la caída de Barcelona el jueves 26 de enero, aquel mismo día
prosiguieron camino de noche en varios vehículos y por grupos
separados. Una ambulancia condujo a Machado y sus familiares hasta el
Mas Faixat, en una loma boscosa de Viladesens, a tan solo un par de
kilómetros de trayecto. Allí pasaron la noche con frío y en
blanco. Se les sumó un tercer grupo de intelectuales evacuados.
Retomaron la marcha al
alba del viernes 27 de enero y llegaron al puesto fronterizo de
Cerbère al anochecer.
Cuenta José Machado las
penalidades del camino hasta llegar a la localidad de Cerbére, donde
se refugiaron en la cantina de la estación:
"Allí el
espectáculo que se ofrecía a los ojos era desolador. Los españoles
caídos y deshechos, sin dinero, éramos tratados por los mozos de
aquel establecimiento con tan innoble y repugnante desprecio, que lo
primero que preguntaban era si teníamos dinero con que pagar. En
caso negativo, no daban ni un vaso de agua. Esto sucedía en la
cantina.
En los andenes de la
estación, todavía peor, porque se sufría el acoso de los
gendarmes, que no se ocupaban más que de formar las levas para los
campos de concentración, separando a los hijos de los padres y a las
mujeres de los maridos. Y todo esto de la manera más bárbara y
brutal"
Pese al colapso de la
carretera por la cantidad de refugiados que allí se congregaban, la
gendarmería tomó en consideración el mal estado de salud del poeta
y de su anciana madre y les condujo en coche hasta la estación de
tren de la localidad, donde pasaron la noche a un vagón sin
calefacción arrumbado en vía muerta.
"Así fue la
entrada del poeta Antonio Machado y la madre, en Francia, gravemente
enfermos y sin un solo franco en el bolsillo: casi desnudos, como los
hijos de la mar".
A la mañana siguiente,
todos los integrantes de la comitiva de Machado (intelectuales bajo
protección del gobierno de la República que no eran deportados por
las autoridades francesas a los campos de concentración de las
playas vecinas como los milicianos, ni dispersados obligatoriamente
hacia el interior de Francia como el resto de civiles) tomaron el
tren para dirigirse bien a Perpiñán, o bien a París, donde
pensaban les sería más fácil subsistir.
El consulado de la
República española en Perpiñán había ofrecido a Machado ayuda y
le había recomendado trasladarse a París, donde era esperado. Sin
embargo el poeta, tras más de dos años bajo la protección de las
autoridades republicanas, esta vez declinó la ayuda. Sin fuerzas
para continuar, decidió tomar él solo con sus familiares y el amigo
Corpus Barga un tren local hasta algún discreto lugar cercano.
Se apearon después de
tan solo quince minutos de viaje, indefensos bajo la lluvia, en la
diminuta estación de Collioure. Apenas había dejado atrás las
estaciones de Banyuls y Port-Vendres. Solo faltaban dos más, Argelés
y Elna, para llegar a la ciudad de Perpiñán, a quince minutos
suplementarios de recorrido, pero no continuaron.
Y cuenta José:
"Corpus Barga,
uno de los mejores amigos que nos acompañaron en el éxodo, logró
llegar a Perpignan, y regresó (con posibles) para llevarnos al
cercano pueblo de Collioure. El comportamiento de este generoso amigo
llegó hasta el punto de coger en brazos a nuestra madre y llevarla
desde la estación al pueblo por la ancha calle que lo cruzaba y que
terminaba en el mar. Por allí marchamos todos con ellos. Siguiendo
este camino, llegamos a la plaza”
Aquel sábado, 28
de enero de 1939, un joven ferroviario, jefe suplente de la estación
de Collioure, vio apearse del tren, bajo la lluvia, a Machado y sus
familiares. El poeta, exhausto, tan solo sobrevivió 26 días más en
Collioure, acogido por la propietaria del hotelito Bougnol-Quintana.
Aquella sería la última
morada del poeta. Recibió, del secretario de la embajada española
en París, los medios para hacer frente a las necesidades más
apremiantes.
"Transcurrieron
unos días -añade José- en
los que el reposo material pareció aliviarle la afección del
corazón. No obstante, veía claramente que se aproximaba el final de
su vida. Pensándolo decía: Cuando ya no hay porvenir, por estar
cerrado el horizonte a toda esperanza, es ya la muerte lo que llega".
Sólo unos pocos paseos
para contemplar el cercano mar del pintoresco pueblecito, celebrado
antaño por los pinceles de Matisse y Derain. Atendido por su cuñada
Matea y su hermano José, Antonio agoniza junto a su anciana madre de
85 años. Un médico francés, el Dr. Cazaben, le administra algunas
medicinas, probablemente algún balsámico, yoduro potásico como
expectorante o belladona, que eran los escasos bagajes terapéuticos
entonces disponibles.
A este respecto cuenta
José que:
“No podía
sobrevivir a la pérdida de España. Tampoco, sobreponerse a la
angustia del destierro. Este fue el estado de su espíritu el tiempo
que aún vivió en Collioure. Sin embargo, unos días antes de su
muerte, me dijo ante el espejo, mientras trataba en vano de arreglar
sus desordenados cabellos: Vamos a ver el mar.
Esta fue su primera y
última salida. Nos encaminamos a la playa. Allí nos sentamos en una
de las barcas que reposaban sobre la arena. El sol de mediodía no
daba casi calor. Era en ese momento único en que se diría que el
cuerpo entierra su sombra bajo los pies. Al cabo de un largo
rato, señalando una de las humildes casitas de pescadores, dijo:
"¿Quién pudiera vivir tras una de esas ventanas, libre ya de
toda preocupación". Después se levantó trabajosamente y, en
silencio, regresamos al hotel.”
Sin
embargo, el médico comunica a sus familiares que Antonio está
desahuciado. Efectivamente, una nueva neumonía o bronquitis, que se
complica con una gastroenteritis, produce el decisivo y fatal
empeoramiento. Durante cuatro interminables días Machado está
disneico, inquieto, delirando y con gran opresión en el corazón. En
su desorientación agradece reiteradamente las atenciones que se le
dispensan. Dos días antes de su muerte, durante una leve mejoría,
dicta una carta a su amigo Luis Santullano, al fin de la cual estampa
una temblorosa firma.
Muy
poco después pronuncia sus últimas palabras inteligibles —«Adiós,
madre»— y entra en coma.
Muere
a las tres y media de la tarde del 22 de febrero de 1939. Era
Miércoles de Ceniza.
Su
madre, que había dado claros signos de enajenamiento mental y había
permanecido en estado semicomatoso durante la agonía del poeta,
parece darse cuenta, en un último momento de lucidez, de la muerte
de su hijo.
Así habla José de su
madre:
"Volviendo
por un momento a la realidad, me preguntó llena de angustia, mirando
al lecho que había quedado vacío: ¿Qué ha sucedido? Traté de
ocultárselo. Pero a una madre no se la engaña y rompió a llorar
como una pobre niña. Dos días después, sus bellos dulces ojos se
nublarían para siempre".
Y
añade José:
"La noticia de la
muerte de don Antonio Machado se propagó rapidísimamente , y en las
primeras horas de la mañana siguiente recibí una emocionada carta
del insigne escritor Jean Cassou, solicitando en su nombre y en el de
los escritores franceses, que el entierro se verificase en París.
Pero, agradeciendo infinito este homenaje de la Francia inmortal,
decliné tan grande honor, pues, aunque en esos momentos estaba lejos
de los demás hermanos, creí interpretar así los sentimientos de
todos, mirando más que nada la sencilla y austera manera de ser del
poeta. Y así preferimos que durmiese el último sueño en el
sencillo pueblo de pescadores de Collioure".
Y cuenta que al entierro
se sumó todo el pueblo, con su alcalde a la cabeza:
"Pero lo más
emocionante fue que seis milicianos, envolviendo el féretro con la
bandera de la República española, lo llevaron en hombros hasta el
cementerio. Y téngase en cuenta que para realizarlo tuvieron que
escapar de la implacable vigilancia del tristemente famoso castillo
de Collioure, donde con tan injusto rigor se les trataba".
Quedó el poeta en la
tumba de la familia de una buena señora, amiga íntima de la dueña
del hotel. Algunos días después, José halló un papel arrugado en
el gabán del poeta. En él había escrito a lápiz tres anotaciones:
La primera reproducía
en inglés las palabras con las que comienza el famoso diálogo de
Hamlet: "Ser o no ser".
La segunda tenía sólo
un renglón. Pero en este renglón se veía escrito el último verso
que escribió en su vida. Decía así: "Estos días azules y
este sol de la infancia".
Y en la tercera y
última, Antonio Machado reproducía completos estos versos suyos, ya
publicados, pero en los que introducía una corrección:
"Y te daré mi
canción:
Se canta lo que se pierde
con un papagayo verde
que la diga en tu balcón"
Así es que, como os he
dicho al principio de esta clase, un 22 de febrero, quizás tan frío
como el de hoy, se fue para siempre don Antonio Machado Ruiz y tal
como auguraban sus veros, se marchó "ligero de equipaje, casi
desnudo, como los hijos de la mar".
Sabed que entre sus
pertenencias encontraron una pequeña caja. La caja no contenía nada
de calculable valor. Simplemente guardaba un puñado de tierra, de
tierra de España.
Epílogo:
En la actualidad, cada
año se depositan en un buzón cercano las miles de cartas en todos
los idiomas que llegan al cementerio de Collioure dirigidas a don
Antonio Machado. Las flores acompañan permanentemente a sus mortales
restos. Restos que quizá siguen esperando, como recordará su
hermano José en una carta escrita dos días después de la muerte
del poeta, «hasta que una humanidad menos bárbara y cruel le
permitan volver a sus tierras castellanas que tanto amó».
La guerra terminó el 1
de abril de ese mismo año. Los restos mortales del poeta continúan
en Coillure.
viernes, 29 de noviembre de 2013
Poema de Machado para comentar
1. Lee y mide el siguiente poema de Antonio Machado:
Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Dí: ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
en donde nunca bebí?
Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que una colmena tenía
dentro de mi corazón;
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel.
Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.
Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.
Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Dí: ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
en donde nunca bebí?
Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que una colmena tenía
dentro de mi corazón;
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel.
Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.
Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.
miércoles, 20 de noviembre de 2013
CONVERSAMOS
-->
Toda conversación debe
cumplir dos principios básicos:
-Verdad.
-Respeto.
El diálogo debe tratar
de comunicar ideas sin engañar al interlocutor y la actitud ha de
ser pacífica y tolerante.
Además, conviene cumplir
otras reglas:
-No se debe tomar la
palabra, si no estamos seguros de lo que vamos a decir y el modo en
que queremos comunicarlo.
-Escucha.
-Habla siempre de
forma cortés, sin elevar el tono, ni gritar. Hablar con educación
no significa perder la razón, más bien ayuda a que tu interlocutor
te la dé.
-Si otra persona toma la
palabra al mismo tiempo que tú, procura ceder el turno.
-Mira a tu interlocutor.
-Usa inteligentemente tus
gestos. Recuerda que el cuerpo también comunica.
-Aprovecha el turno para
decir lo que sea oportuno. Ve al grano y no pierdas el tiempo con
temas que no vienen al caso.
-Si crees que tu
interlocutor no te ha entendido, evita decir: “No me entiendes”.
Di mejor: “Quizás no me he explicado bien”.
-Evita hablar
continuamente de ti mismo.
-Coordina tus ideas, de
tal modo que una lleve a la otra. No te andes por las ramas.
-Usa fórmulas de
cortesía: “Sí, por favor”. “No, gracias”.”Perdona,
pero...”.”Agradezco tus palabras”.”Disculpa, te
importaría...”
-Y, por supuesto, cuida tu gramática y tu
vocabulario.
Practicaremos todo esto en clase. ¿Estás preparado?
martes, 12 de noviembre de 2013
REDACTAMOS 1
Tal y como os prometí, he aquí cuatro sencillos pasos para escribir bien:
1º Piensa. Imagina. Inventa. Dedica un tiempo a pensar QUÉ quieres contar.
2º Ordena tus pensamientos. Escribe en un papel un pequeño esbozo en el que indiques las partes en que vas a distribuir tu escrito. Piensa, ahora, CÓMO lo quieres contar.
3º Escribe tu texto en sucio. Ve leyendo los párrafos que vayas escribiendo y... ¡Tacha! No tengas miedo a borrar o eliminar lo que no te suene bien. Rectifica, cambia, añade...
4º Pásalo a limpio.
Y no olvides:
Es importante usar correctamente los
conectores, que dan por resultado una buena escritura y,
fundamentalmente, hacen que el mensaje llegue mejor y en forma más
efectiva.
¿Cuál es la función específica de este tipo de palabras? No
solo relacionan diferentes
partes de un texto, sino
que también indican
relaciones lógicas entre oraciones y párrafos.
Sirven, además, para explicar, ejemplificar, justificar, contrastar,
modificar, distribuir, ordenar o resumir.Os añado, a continuación, una posible clasificación de los conectores de acuerdo con su finalidad.
1. PARA ESTABLECER RELACIONES LÓGICAS
- Causalidad: porque, puesto que, a causa de, supuesto que, como que.
- Certeza: evidentemente, seguramente, de hecho, desde luego, claro, además.
- Consecuencia: pues, de este modo, luego, por lo tanto, ahora bien, con que, por consiguiente.
- Condición: si, a condición de que, con tal (de) que, supongamos, siempre que, dado que.
- Oposición: pero, por el contrario, no obstante, sin embargo, más bien.
- Adición: y, además, más aún, todavía
más, incluso, encima, también.
- De apertura: en primer lugar, para empezar, por una parte, por un lado, de una parte, de un lado.
- De continuidad: en segundo/tercer/cuarto… lugar, por otra (parte), por otro (lado), por su parte, de otra (parte), de otro (lado), asimismo, igualmente, de igual forma/modo/manera, luego, después.
- De cierre: por último, en
último lugar, en último término, en fin,
por fin, finalmente.
- Explicativos: o sea, es decir, esto es, a saber, en otras palabras, en otros términos, dicho con/en otros términos, (dicho) con otras palabras, dicho de otra manera/modo/forma.
- Rectificativos: mejor dicho, mejor aún, más bien, digo.
- De distanciamiento: en cualquier caso, en todo caso, de todos modos/maneras/formas, de cualquier modo/manera/forma.
- Recapituladores: en suma, en
conclusión, en resumen, en síntesis, en
resolución, en una palabra, en dos palabras,
en pocas palabras, en resumidas cuentas, en
definitiva, a fin de cuentas, en fin, total,
al fin y al cabo, después de todo.
martes, 5 de noviembre de 2013
50 AÑOS DESPUÉS
Hoy se cumplen 50 años de la muerte del poeta sevillano Luis Cernuda. Como homenaje a él, vamos a comentar un poema suyo:
1. Establece, en primer lugar el tema del poema. ¿QUÉ DICE EL POEMA?
2. A continuación, vamos definir ¿CÓMO LO DICE?
a) Busca las metáforas principales y las imágenes en las que sustenta el poema.
b) Mide los versos:
Don/de/ yo/ só/lo/ se/a/= 7 sílabas
Me/mo/ria/ de u/na/ pie/dra/ se/pul/ta/da en/tre or/ti/gas/= 14 sílabas
So/bre/ la/ cual/ el/ vien/to es/ca/pa a/ sus/ in/som/nios./= 13 sílabas
Don /de/ mi/ nom/bre/ de/je/= 7 sílabas
Leamos algunos datos sobre el autor:
Luis Cernuda fue uno de los poetas fundamentales de la Generación del 27, nacido en Sevilla en septiembre de 1902. La obra de Gustavo Adolfo Bécquer despertó su interés por la poesía desde muy pequeño; comenzó a escribir alentado por un profesor, quien a su vez le brindaba conocimientos técnicos. En su juventud, realizó sus primeras publicaciones en Revista de Occidente. Estuvo siempre muy influenciado por la literatura francesa, e incluso tradujo parte de la obra del surrealista Paul Éluard. Nunca escondió su homosexualidad, y esto acarreó las nefastas etiquetas y el esperable desprecio en su propia tierra, con la cual no parecía sentirse muy identificado. Durante la Guerra Civil, comenzó su exilio en Estados Unidos, donde trabajó como docente. Más tarde, se trasladó a México, donde falleció en noviembre de 1963.
A lo largo de su vida, reflejó en sus poemas un espíritu que comenzó esperanzado, que exaltaba la belleza y la ornamentaba, pero que progresivamente se fue endureciendo y se volvió más práctico y conceptual. Algunos de sus títulos, ubicados en orden cronológico, bastan para avalar lo dicho anteriormente: "Perfil del aire", "Los placeres prohibidos", "Las nubes", "Vivir sin estar viviendo" y "Desolación de la quimera". Tras el asesinato de Lorca, le dedicó la elegía "
Donde habite el olvido
Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.
En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.
Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.
Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.
Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.
En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.
Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.
Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.
Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.
1. Establece, en primer lugar el tema del poema. ¿QUÉ DICE EL POEMA?
2. A continuación, vamos definir ¿CÓMO LO DICE?
a) Busca las metáforas principales y las imágenes en las que sustenta el poema.
b) Mide los versos:
Don/de/ yo/ só/lo/ se/a/= 7 sílabas
Me/mo/ria/ de u/na/ pie/dra/ se/pul/ta/da en/tre or/ti/gas/= 14 sílabas
So/bre/ la/ cual/ el/ vien/to es/ca/pa a/ sus/ in/som/nios./= 13 sílabas
Don /de/ mi/ nom/bre/ de/je/= 7 sílabas
Al/ cuer/po/ que/ de/sig/na en/ bra/zos/ de/ los/ si/glos,/= 13 sílabas
Don/de el/ de/se/o/ no e/xis/ta./= 8 sílabas
En / e/sa/ gran/ re/gión/ don/de el/ a/mor,/ án/gel/ te/rri/ble,/= 15 sílabas
No es/con/da/ co/mo a/ce/ro/= 7 sílabas
En/ mi/ pe/cho/ su a/la,/= 6 sílabas
Son/rien/do/ lle/no/ de/ gra/cia a/é/re/a/ mien/tras/ cre/ce el/ tor/men/to./= 18 sílabas
A /llí/ don/de/ ter/mi/ne es/te a/fán/ que e/xi/ge un/ due/ño a i/ma/gen/ su/ya,/= 18 sílabas
So/me/tien/do a o/tra/ vi/da/ su/ vi/da,/= 10 sílabas
Sin/ más/ ho/ri/zon/te/ que o/tros/ o/jos/ fren/te a/ fren/te./= 14 sílabas
Don /de/ pe/nas/ y/ di/chas/ no/ se/an/ más/ que/ nom/bres,/= 14 sílabas
Cie/lo y/ tie/rra/ na/ti/vos/ en/ tor/no/ de un/ re/cuer/do;/= 14 sílabas
Don/de al/ fin/ que/de/ li/bre/ sin/ sa/ber/lo/ yo/ mis/mo,/= 14 sílabas
Di/suel/to en/ nie/bla, au/sen/cia,/= 7 sílabas
Au/sen/cia/ le/ve/ co/mo/ car/ne/ de/ ni/ño./= 12 sílabas
A /llá, a/llá/ le/jos;/= 5 sílabas
Don/de el/ de/se/o/ no e/xis/ta./= 8 sílabas
En / e/sa/ gran/ re/gión/ don/de el/ a/mor,/ án/gel/ te/rri/ble,/= 15 sílabas
No es/con/da/ co/mo a/ce/ro/= 7 sílabas
En/ mi/ pe/cho/ su a/la,/= 6 sílabas
Son/rien/do/ lle/no/ de/ gra/cia a/é/re/a/ mien/tras/ cre/ce el/ tor/men/to./= 18 sílabas
A /llí/ don/de/ ter/mi/ne es/te a/fán/ que e/xi/ge un/ due/ño a i/ma/gen/ su/ya,/= 18 sílabas
So/me/tien/do a o/tra/ vi/da/ su/ vi/da,/= 10 sílabas
Sin/ más/ ho/ri/zon/te/ que o/tros/ o/jos/ fren/te a/ fren/te./= 14 sílabas
Don /de/ pe/nas/ y/ di/chas/ no/ se/an/ más/ que/ nom/bres,/= 14 sílabas
Cie/lo y/ tie/rra/ na/ti/vos/ en/ tor/no/ de un/ re/cuer/do;/= 14 sílabas
Don/de al/ fin/ que/de/ li/bre/ sin/ sa/ber/lo/ yo/ mis/mo,/= 14 sílabas
Di/suel/to en/ nie/bla, au/sen/cia,/= 7 sílabas
Au/sen/cia/ le/ve/ co/mo/ car/ne/ de/ ni/ño./= 12 sílabas
A /llá, a/llá/ le/jos;/= 5 sílabas
Don/de ha/bi/te el/ ol/vi/do./ = 7 sílaba
3. Por último, vamos a hablar del ¿QUIÉN?Leamos algunos datos sobre el autor:
Luis Cernuda fue uno de los poetas fundamentales de la Generación del 27, nacido en Sevilla en septiembre de 1902. La obra de Gustavo Adolfo Bécquer despertó su interés por la poesía desde muy pequeño; comenzó a escribir alentado por un profesor, quien a su vez le brindaba conocimientos técnicos. En su juventud, realizó sus primeras publicaciones en Revista de Occidente. Estuvo siempre muy influenciado por la literatura francesa, e incluso tradujo parte de la obra del surrealista Paul Éluard. Nunca escondió su homosexualidad, y esto acarreó las nefastas etiquetas y el esperable desprecio en su propia tierra, con la cual no parecía sentirse muy identificado. Durante la Guerra Civil, comenzó su exilio en Estados Unidos, donde trabajó como docente. Más tarde, se trasladó a México, donde falleció en noviembre de 1963.
A lo largo de su vida, reflejó en sus poemas un espíritu que comenzó esperanzado, que exaltaba la belleza y la ornamentaba, pero que progresivamente se fue endureciendo y se volvió más práctico y conceptual. Algunos de sus títulos, ubicados en orden cronológico, bastan para avalar lo dicho anteriormente: "Perfil del aire", "Los placeres prohibidos", "Las nubes", "Vivir sin estar viviendo" y "Desolación de la quimera". Tras el asesinato de Lorca, le dedicó la elegía "
domingo, 9 de septiembre de 2012
EMMA
Agárrate fuerte a la vida, el mundo al que vienes está en un proceso de cambios al que llaman crisis. No tengas miedo. Yo siempre tenderé hacia ti mi mano, no para oprimirte, sino para que te sujetes a ella. Agárrate fuerte, mi vida.
jueves, 22 de diciembre de 2011
miércoles, 21 de diciembre de 2011
martes, 7 de junio de 2011
sábado, 23 de abril de 2011
El viaje definitivo
... Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando:
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.
Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.
Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará, nostáljico...
Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.
Juan Ramón Jiménez
viernes, 1 de abril de 2011
domingo, 27 de marzo de 2011
domingo, 6 de marzo de 2011
sábado, 19 de febrero de 2011
martes, 8 de febrero de 2011
Un diseño muy original
Nuestra compañera Vicky tuvo una idea muy original. Diseñó su vestido con utensilios de limpieza: estropajos verdes y fregonas amarillas.
lunes, 7 de febrero de 2011
domingo, 6 de febrero de 2011
TALLER DE CREATIVIDAD. 1ªPASARELA TROYANA DE MODA ECOLÓGICA
La primera fase del proyecto fue IMAGINAR. Dejamos nuestras mentes libres de prejuicios y afloraron las ideas. Cualquier material era susceptible de ser utilizado para nuestros fines: bolsas de patatas, estropajos, fregonas, murales antiguos, exámenes viejos...
sábado, 5 de febrero de 2011
PASARELA ECOLÓGICA DEL TORRE
Los alumnos y alumnas del Torre han sorprendido a todos los miembros de la comunidad educativa con una magnífica muetra de creatividad: el Primer Desfile de Moda Ecológica de la Pasarela Troyana.
Y para muestra, un botón...digo...¡un zapato!
(Más fotos, próximamante en Helvia.)
Y para muestra, un botón...digo...¡un zapato!
(Más fotos, próximamante en Helvia.)
lunes, 10 de enero de 2011
domingo, 26 de diciembre de 2010
¡Gracias!

Mis queridos niños:
Gracias por este maravilloso regalo y por vuestras palabras.
Me ha gustado tanto, que no me atrevo a sacar de la cesta ni las peladillas...
Mi marido me pregunta: "¿Cuándo le vamos a poder meter mano? ¿Lo piensas dejar de decoración? Ten en cuenta que caduca..."
Así que abriré, para empezar, los melocotones en almíbar.
¡En vuestro honor!
¡Felices fiestas!
Y, de nuevo, muuuuuuuchas gracias.
Os quiero.
martes, 21 de diciembre de 2010
lunes, 20 de diciembre de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
LEYENDO A CERNUDA
Te quiero.
Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;
Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;
Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;
Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;
Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.
Luis Cernuda, Los placeres prohibidos.
Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;
Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;
Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;
Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;
Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.
Luis Cernuda, Los placeres prohibidos.
SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR LO QUE AMA...
Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.
Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.
Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
LUIS CERNUDA
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.
Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.
Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
LUIS CERNUDA
INSTANTES
Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho, tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos...
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas
que vivió sensata y prolíficamente
cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría,
pero si pudiera volver atrás, trataría
de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos;
no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos
que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir,
comenzaría a andar descalzo
a principios de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho, tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos...
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas
que vivió sensata y prolíficamente
cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría,
pero si pudiera volver atrás, trataría
de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos;
no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos
que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir,
comenzaría a andar descalzo
a principios de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.
Poema atribuido a Borges, pero cuyo autor podría haber sido realmente Don Herold o Nadine Stair.
jueves, 9 de julio de 2009
martes, 9 de junio de 2009
lunes, 25 de mayo de 2009
sábado, 24 de enero de 2009
CONCURSO: "LA PARTE POR EL TODO"
Para participar en este concurso, sólo tendréis que enviarme una foto de cualquier parte del mundo, como ésta que veis aquí, y ofrecer tres pistas.
Será una manera divertida de conocer otros lugares y otras culturas.
Para adivinar dónde está tomada esta foto, os diré que:
1. Se trata de una ciudad fundada en el s.XII a partir de un pueblo pesquero.
2. Está situada a las orillas del río Amstel.
3. Es surcada por un gran número de canales semicirculares, por lo que se la ha dado en llamar "La Venecia del Norte".
Ha sido fácil, ¿verdad?
¡Envía ahora tu foto! Y no te olvides de las tres pistas...
viernes, 2 de enero de 2009
Presentación
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